Preparar el terreno del huerto para las próximas siembras, cavando la tierra y escardándola.
Árboles, arbustos y frutales :
Aplicar: A los árboles frutales el tratamiento preventivo de invierno para frutales, parrales, árboles y arbustos de hoja caduca empleando el Caldo Sulfocálcico Bio que elimina las formas invernantes de los insectos y hongos.
Poda: Terminar de podar los árboles frutales, cortar las ramas rotas por el viento o la nieve y cubrir los cortes con: Lila Balsam Bio Corteza artificial, para cerrar heridas de todo tipo, en los árboles, poda e injertos. Debido a su acción fungicida, no es necesario hacer ningún tratamiento preventivo previo a las heridas del árbol antes de su aplicación, basta limpiarlas a fondo hasta llegar a la madera sana.
Césped
Con el Antimusgo eliminar el musgo, las algas y los líquenes de las zonas húmedas de su césped.
Sustituir los viejos puntales de los arbolitos y de los arbustos trepadores y renovar las ligaduras.
Ordenar: y arreglar los útiles de jardinería y hacer inventario de las semillas y bulbos que os gustaría tener.
Renovar la tierra y transplantar a tiestos más grandes los helechos palmeras y otras plantes antes del despertar primaveral. Procurar no lastimar las raíces y emplear el Substrato Vegetal de Asocoa que es el más adecuado y está preparado para plantar y transplantar toda clase de plantas.
FLORES:
Abonado: Abona
con Abono floración de Asocoa los crisantemos, pensamientos y otras plantas que esten en flor.
Escoger y preparar los tiestos para las especies que quieras sembrar y plantas entre los diferentes materiales, prefiriendo los tiestos de barro.
Plantas de interior:
Abonado: Abonar cada mes con Abono Líquido Universal de Asocoa según las exigencias de las diferentes especies respetando las dosis recomendadas. Otra opción es utilizar los Clavos Vitaminados de Asocoa que sueltan gradualmente el abono durante dos meses sin necesidar de volver a abonarlas..
Riegos: Es recomendable mojar las hojas cada día con agua a temperatura ambiente, utilizando un vaporizador. No exponer las plantas a corrientes de aire ni a cambios bruscos de temperatura. Regar según las exigencias de las diferentes especies, manteniendo húmeda la tierra y sin encharcarla ni regarla demasiado.
No lo olvides: tus plantas son seres vivos. Cuídalas