La pachira (pachira aquatica) es una planta tropical introducida como planta de interior hace relativamente poco tiempo. Posiblemente es una de las plantas más difíciles de tener en interior, pero a la vez una de las más elegantes.
La pachira es un árbol tropical que vive dentro o muy cerca del agua. Esto ha confundido a mucha gente que considera que necesita mucho riego. Sin embargo la principal causa de su fracaso en su cultivo en el hogar es precisamente ese: el encharcamiento de sus raíces por exceso de riego. En la naturaleza vive sobre arenas y limos muy drenantes, con una temperatura y humedad relativa alta. En cultivo no soporta los cambios de temperatura y los ambientes secos, necesitando a la vez bastante luz, aunque no el sol directo.
La pachira normalmente se vende trenzada lo que aumenta su atractivo ya que individualmente es una planta que apenas ramifica de joven. El trenzado se realiza cuando los brotes son tiernos. Una vez que la planta crece este trenzado es más complicado.
La pachira se reproduce por semillas y rara vez por esqueje ya que éstos deben ser de ramas endurecidas y bajo condiciones determinadas. Pero la semilla germina bien si tiene algo de calor.
El sustrato ideal es aquel que retiene agua pero a su vez es drenante. Una mezcla ideal para la pachira es a partes iguales Sustrato Vegetal de Asocoa y Perlita Antiapelmazante. Esta mezcla es muy porosa y pesa muy poco en seco por lo que detectamos enseguida la necesidad de riego. Utiliza esta mezcla para trasplantar tu pachira, nunca antes de dos meses despues de haberla comprado.
Cuando se utilizan sustratos muy porosos es necesario mantener bien abonada la planta. La recomendación es aplicar Abono Crecimiento Líquido de Asocoa cada siete riegos.
Los problemas más comunes de la pachira son principalmente debidos al exceso de agua. Si notamos que nuestra pachira languidece y que algún tronco tiene la base blanda debemos actuar con rapidez. Retiramos los troncos muertos, aunque perdamos la forma del trenzado y aplicamos Fungicida Total de Asocoa en la base de los troncos. Dejamos de regar varios días, una semana como mínimo, dejando la planta en un lugar aireado. Es mejor trasplantarla a un sustrato drenante como el descrito anteriormente.
Otro problema común es de las corrientes de aire. Los síntomas es aparición de zonas secas en las hojas sobre todo en las puntas. La única solución es colocarla en un lugar sin corrientes.
La falta de luz suficiente provoca un amarillamiento de las hojas y un crecimiento demasiado rápido de los brotes. La pachira necesita bastante luz para vivir. Deberá colocarse en un lugar luminoso cerca de una ventana.
A pesar de tener fama de ser una de las plantas más difíciles de mantener en el interior de nuestras viviendas, la pachira tiene un encanto especial que atrae a muchísimos aficionados a las plantas. Quizá sean sus brillantes hojas, o sus troncos centrados, o su elegante forma. Nosotros te la descubrimos y te explicamos sus cuidados.
Para mantener las hojas limpias y brillantes utiliza el Abrillantador Eco Listo Uso Pulverizar las hojas de manera uniforme desde una distancia aproximada de 40 cm. Aplicar al atardecer preferiblemente después de que la planta haya sido regada.