La hojarasca otoñal, un regalo de la Naturaleza
 

Esparcir uniformemente las hojas del jardín con un grueso de 10 cms. aproximadamente.

Reciclaje natural: El círculo orgánico de la descomposición de las hojas

En otoño el suelo se viste con una capa de hojas secas. La naturaleza siempre es sabia y nosotros podemos aprovechar esta caída para conseguir un abono natural inmejorable. Durante el invierno, la hojarasca se transformará poco a poco en humus para lograr, en primavera, una tierra más fértil. Aplicando el producto “Radivit” podemos ayudar a acelerar y a potenciar todavía más los efectos positivos de este “círculo orgánico”.


Repartir "Radivit" uniformemente por encima.

Dispondremos la hojarasca en círculos alrededor de los árboles, o en bancales de plantas, flores o de verduras, en capas de 10 a 15 cms. de espesor . Esparcimos por encima "Radivit" en copos, mezclándolo bien con la capa más superficial del suelo para evitar que se las lleve el viento .

Los copos de "Radivit" tienen substancias nutritivas que constituyen un complemento alimenticio favorable para todos los microorganismos que deberán transformar en los meses invernales la hojarasca en abono natural y humus.

La experiencia de muchos años nos demuestra que no existe mejor y más rápida manera de mejorar el suelo.

Mezclar con la primera capa del suelo para que no se las lleve el viento.

Ventajas de la aplicación de “Radivit

· Los suelos enriquecidos con el humus se convierten en más oscuros y fértiles.
· Los suelos pesados se aflojan y se dejan trabajar más fácilmente.
· Los suelos arenosos se vuelven más compactos y retienen mejor el agua y las substancias nutritivas.
· Es especialmente indicado para conseguir un humus de primera calidad, en el caso de querer plantar un huerto biológico nuevo: se enriquecerá y activará el suelo
· Al llegar la primavera comprobaremos con sorpresa que la capa de hojas se ha transformado en humus.


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