INVIERNO: ÉPOCA DE PODAS

 

Lila Balsam, mástic arbóreo: un tratamiento imprescindible para los árboles después de la poda.

El propósito de la poda es tener árboles fuertes, sanos y productivos. Esta meta se puede alcanzar sabiendo cómo, cuándo y por qué podar, y siguiendo unos cuantos principios muy sencillos.

La poda es necesaria para facilitar que el aire circule libremente entre los tallos de las ramas de árboles, arbustos y plantas. Para ello se eliminan los tallos que se inclinen hacia el interior, las ramas viejas y enfermas, las más débiles y retorcidas.

La época ideal para podar es en invierno, cuando las plantas se encuentran en período de reposo. En las plantas de hojas caducas, al estar las ramas y órganos bien formados, podemos observar mejor su estructura y decidir qué interesa cortar. El producto Lila Balsam ayuda a cicatrizar las heridas y garantiza una recuperación rápida y no traumática de la planta.

Razones para Podar

Las principales razones para podar los árboles son: la salud y la estética. Además, la poda puede estimular la producción de fruta o elevar el valor de la madera forestal.
La poda por razones de salud implica cortar la madera enferma o que ha sido atacada por plagas, quitar las ramas rotas o dañadas, el aclareo de la copa para mejorar la ventilación, y la eliminación de las ramas que se rozan o entrecruzan. La mayor utilidad de la poda es estimular el desarrollo de una buena estructura en los árboles y reducir la probabilidad de que los dañen las inclemencias del tiempo.

La poda por estética intenta mejorar la forma es especialmente útil con árboles de crecimiento abierto, que pierden muy poco follaje de forma espontánea.

Cuándo Podar
1. Las coníferas pueden podarse en cualquier época del año, pero la poda en la temporada de reposo –invierno- reduce al mínimo la pérdida de savia y resina por el corte de ramas.
2. Árboles de madera dura y arbustos sin flores vistosas: Lo mejor es podar cuando están en reposo para ver fácilmente la estructura del árbol. Después del corte debe garantizarse el cierre de las heridas en la época de crecimiento aplicando el mástic Lila Balsam, para reducir el riesgo de enfermedades transmisibles y evitar la pérdida excesiva de savia.

3. Árboles y arbustos florales:

  • Los árboles y arbustos que florecen al inicio de la primavera -ciclamor, cerezo silvestre, etc.- se deben podar inmediatamente después de florecer.
  • Muchos árboles florales son susceptibles al hongo Mycosphaerella musicola por necrosis, una enfermedad bacteriana que se puede propagar por la poda. Esos árboles, como muchas variedades de manzano silvestre, espino, serbal, membrillo y piracanto, deben podarse cuando están en reposo. Para prevenir este problema, aplicar LILA BALSAM DE ASOCOA inmediatamente después de la poda.
  • Los árboles y arbustos que florecen en verano u otoño siempre deben ser podados en la temporada de reposo. Los botones florales se formarán en las nuevas ramas y las flores se abrirán normalmente

4. Árboles frutales:

La poda es fundamental en las especies frutales debido a que con esta práctica obtendremos árboles equilibrados, con mejor iluminación y aireación y con una distribución adecuada de la fruta, evitando la tendencia de que ésta se de en mayor porcentaje en las partes altas.

Con la poda también evitamos un fenómeno conocido como vecería, que consiste en que el árbol nos dé un año mucha producción, aunque de pequeño calibre, y al siguiente no obtengamos prácticamente fruta, repitiéndose este proceso durante la vida del árbol.

En los árboles frutales de hoja caduca, la poda más propicia suele ser en invierno, cuando se encuentra en la época de reposo. Una de las razones es que al no existir hojas y estar ya las ramas y órganos bien formados, podemos observar mejor su estructura y decidir por tanto, qué interesa cortar y qué no.

En muchas especies es también importante la poda en verde, que se efectúa durante la parada estival, entre los meses de julio y agosto. Con esta práctica se pretende debilitarlo o suprimir aquellos brotes que no nos resultan interesantes, a fin de favorecer a los que sí lo son y evitar de esta manera que el árbol gaste sus reservas en ellos.

Hay algunas especies, sobre todo de hueso -cerezo, albaricoquero-, que cicatrizan muy mal; en ellas la poda debe practicarse cuando tienen hojas, después de la recolección, debido a que de este modo como el árbol se encuentra en actividad, garantizamos la cicatrización, empleando el producto Lila Balsam para cerrar la herida.

Herramientas de Poda
Para una buena poda es esencial utilizar la herramienta adecuada. Existen tijeras de poda de varios tamaños y marcas, así como sierras manuales y a motor. Modernamente se utilizan las máquinas de poda automática por aire comprimido. La elección de la herramienta depende del tamaño de las ramas por podar y la cantidad de cortes que se va a hacer.

Las herramientas deben estar limpias y bien desinfectadas, además de afiladas. Aunque la desinfección de la herramienta puede ser una molestia y rara vez se realiza, puede prevenir la propagación de enfermedades a un árbol sano después de podar plantas contaminadas. La herramienta se contamina por el contacto con hongos, bacterias, virus y otros microorganismos que atacan a los árboles. Casi todos los agentes patógenos necesitan una vía de entrada al árbol para enfermarlo, y las heridas frescas son el acceso ideal para las infecciones.
Tratamiento de Heridas
La savia, las gomas y resinas de los árboles son sus medios naturales de defensa ante la invasión de agentes patógenos. Aunque su aspecto no es agradable, la savia que fluye de las heridas de poda no suele ser perjudicial; sin embargo, el “sangrado” excesivo puede debilitar y hasta matar los árboles.

Cuando un roble o un olmo sufre heridas en una época crítica del año -generalmente la primavera en el caso del roble o la temporada de crecimiento, en el del olmo-, ya sea a causa de tormentas, otras heridas mecánicas imprevistas o la poda necesaria de ramas, se debe APLICAR EL LILA BALSAM a esas lesiones. Hágalo inmediatamente después de curarlas.
Decálogo del buen podador

0. Para que la poda sea todo un éxito y se estimule el desarrollo armónico del árbol, ten en cuenta los siguientes puntos:

1. Ramas de menos de 6 cm de diámetro: No tengas reparos en eliminarla

2. Ramas de 7 a 12 cm.: Valora antes si la cortas o no

3. Ramas de más de 13 cm.: Pódala sólo si es estrictamente necesario

4. Previamente dibuja la forma en que vas a podar el árbol, desde la punta hacia abajo, para que sepas qué estructura le vas a dar.

5. Los árboles jóvenes deben tener las ramas laterales espaciadas sobre el tronco central.

6. Corta todas las ramas entrecruzadas o que se rocen.

7. Las ramas laterales deben tener como máximo la mitad de diámetro que el tronco principal para evitar la competencia entre ellos.

8. Corta como máximo una cuarta parte de follaje del árbol en una sola operación. No tengas prisa. Si es necesario podar más, hazlo en varios años sucesivos.
9. Limpia la herida en profundidad hasta llegar a la madera sana para que quede enrasada y lisa. Emplea una herramienta bien afilada.
10. Aplica sin ahorrarlo el Lila Balsam necesario para que quede cubierta totalmente la herida sin ningún resquicio para que no entre ningún tipo de patógenos y pueda cicatrizar perfectamente.
 

 

 

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