Clima: Resiste bien los fríos invernales, pero se ve perjudicado por las heladas primaverales. Las altas temperaturas en el verano también pueden resultar perjudiciales. Las localidades montañosas (hasta 1000 m. de altura) o gargantas de las colinas son más favorables que la llanura.
Suelo: Prefiere terrenos permeables, profundos. Le perjudican los suelos arcillosos o excesivamente húmedos. Desea con predilección los suelos calizos, aunque no en exceso.
Riego: Regar regularmente, aunque evitando el encharcamiento del agua, a pesar de su rusticidad es muy sensible a la sequía.
Poda: Es una especie que fructifica en los extremos de los brotes, las variedades europeas y a lo largo del ramo las americanas por lo que no debe practicarse la poda de despunte o acortamiento. Su objetivo es rebajar las guías para que los árboles no se alarguen excesivamente, aclarar los centros, eliminando aquellas ramas mal situadas y entrecruzadas que impiden una correcta aireación e iluminación de la copa del árbol, con el objeto de desarrollar una mayor fructificación en esa zona.
La poda no es muy importante y se trata de hacer aclareos y de renovar cada ciertos años las ramas. Hay que prestar una atención muy especial a la desinfección y sellado de heridas, las cuales tienden a cerrar con gran dificultad, desinfectandolas siempre. Es imprescindible aplicar Lila-Balsam mastic arboreo cicatrizante y con efectos fungicidas, si queremos evitar que por estas heridas se provoquen enfermedades que pueden perjudicar gravemente al nogal.
Plantación: Desde finales de otoño a finales de invierno. Algunas variedades precisan de polinizadores.
Recolección: La recolección se realiza desde finales de septiembre a finales de octubre y se debe evitar que la nuez quede sobre el terreno más de tres días para evitar un posible ennegrecimiento de la cáscara.
Variedades: Las nueces más ricas en aceite son las menos apreciadas para postre y tienen una cáscara muy dura y rellena.Para postre se prefieren las nueces que tengan la cáscara tierna o semitierna, con cierta apariencia y más bien gruesas. También pueden clasificarse como de cáscara blanda -mollares- o de cáscara dura.