Suelo: Vegeta bien en todos los suelos excepto en los arcillosos. Prefiere suelos arenosos, calizos , ligeros o incluso pedregosos.
Riego: Regar durante el período de actividad. Evitar los encharcamientos.
Poda: Se realiza en Invierno. Sistema de formación en vaso con 4 o 5 ramas. No hay que intervenir mucho, eliminando las rams interiores y las que molesten solamente. El árbol toma la forma correcta por sí solo.
Plantación: Plantar durante el invierno antes de la entrada en vegetación durante el mes de abril
Alimentación: El higo y la breva son frutos muy dulces y jugosos de gran aceptación. Cuando maduran en el árbol pierden la clorofila y se recogen para terminar de secarse al abrigo del sol y se denominan entonces higos secos. Con los higos secos se hacen infinidad de postres y mermeladas que son muy apreciadas en algunas recetas culinarias. Mezclados con almendra se prepara el famoso pan de higo. Por su gran cantidad de carbohidratos es recomendable a deportistas y en estados de grandes esfuerzos físicos, e incluso mentales por su importate aportación de fósforo. Los higos han sido una alimentación tradicional en las Islas baleares especialmente Ibiza. Para el secado de los higos se extienden sobre cañizos al sol.
Propiedades curativas: Con el látex que segrega la higuera al arrancar una hoja se curan fácilmente las verrugas, procedimiento que ya era utilizado por los romanos hace 20 siglos.
Por su gran contenido en fibra favorece el tránsito intestinal y por su aportación en hierro es recomendable para estados anémicos. Asimismo, por su riqueza en calcio, previene la osteoporosis. Por su alto contenido en azúcares no es recomendable a personas obesas o diabéticas.
Historia: Los higos tienen un papel fundamental dentro de la mitología clásica. La higuera, que estaba considerada como un árbol sagrado entre los romanos, era especialmente dedicada al Dios Bacus. Se ofrecían los higos como ofrenda a los que visitaban una casa y en multitud de escritos de la época clásica se hacen referencia a esta fruta.
Una higuera era el árbol donde reposaba la loba que amamantaba a Rómulo y Remo, fundadores de Roma.