Descripción:
Árbol caducifolio de tronco erecto, con corteza grisácea y agrietada. Sus ramas son pardo-rojizas, con yemas gruesas y turgentes.
Sus hojas son ovales, terminadas en un pequeño mucrón. Su color es verde brillante, algo más pálido por el envés.
Florece cuando la temperatura media es de unos 7ºC, en grupos de 5 a 7 flores blancas que contrastan con el verde follaje.
El fruto del Nashi es el Pero o Pera de Arena, un pomo carnoso, de forma casi redondeada y piel dura y áspera. Su textura es algo leñosa y su sabor nos recuerda en cierto modo al membrillo por su acidez.
Si bien, su sabor es algo más fuerte comparado con otras peras, su contenido en fibras como la pectina es mayor, lo que la convierte en poderoso aliado de las dietas para perder peso. Su contenido en azúcares es idóneo para los diabéticos.
Cuidados:
El suelo del jardín o huerto donde tengamos nuestro Nashi debe ser suelto, algo arenoso para que sus raíces no se asfixien. La enmienda del suelo con Vermicompost de Asocoa bastará para conseguir dicha textura.
Los riegos son importantes, sobretodo durante la fructificación, ya que la sequía hace que sus frutos se sequen.
Es importante la protección del Nashi ante las enfermedades provocadas por hongos. El oidio, el tizón bacteriano o los tumores radicales son muy frecuentes, ante lo que debemos aplicar Fungicida Cobre Bío, pues previene los hongos y las enfermedades bacterianas.