El suelo:
Como normas generales, podemos decir que los ficus necesitan un suelo con mucha materia orgánica, a base de Turbas o Sustratos de Coco. También deberán ser muy sueltos, que no tiendan a compactarse, ya que podría provocar la muerte de las raíces por asfixia. Mezclar la tierra con Arcilla expandida es una opción acertada para evitar compactaciones y encharcamientos.
La Iluminación:
Los ficus necesitan una ventana cerca, protegiéndolos de la radiación solar directa.
Emplazamiento:
Los ficus se desarrollan mejor en lugares en los que no haya corrientes de aire, por eso es preferible que no se les cambie de lugar una vez establecidos ni colocarlos cerca de puertas o pasillos.
Los Riegos:
Debemos alejarlos de los radiadores de la calefacción y las habitaciones demasiado secas. Una solución sería pulverizar las hojas con agua templada frecuentemente para mantener una buena humedad ambiental. La tierra debe estar mojada pero no encharcada. Con riegos una vez cada quince días sería suficiente.
El Abonado:
Para que nuestro ficus tenga un buen desarrollo, además de la iluminación y la humedad ambiental, debemos procurarle un buen abonado, mediante aplicación de Abono complejo Trivalent Bio en el sustrato y completándolo durante su etapa de crecimiento con Abonos líquido universal.