Una interesante planta por ser una de las que primero florecen en el jardín. En china, su lugar de origen, el jazmín puede estar todo el año vestido con sus hojas, aunque en las zonas muy frías pueda llegar a perderlas, en España también es muy común.
Su porte es más bien colgante, con largos tallos repletos de hojas alternas, divididas en tres lóbulos. Su color es verde intenso durante todo el año. A mediados del invierno, el jazmín comienza a florecer, llenándose de salpicados grupos de flores amarillas, que brotan de dos en dos.
No se puede considerar trepadora, más bien se podría decir que gusta de apoyarse sobre tapias, vallas o celosías, donde adquiere portes majestuosos prácticamente impenetrables. Aunque se suele colocar también como arbusto aislado, su aspecto podría parecer descuidado debido a la longitud de sus tallos
Cuidados:
Ramo de jazmín amarillo florecido
.No necesita demasiados cuidados, ya que es un arbusto bastante resistente a las plagas y enfermedades. No obstante, en algunas ocasiones puede padecer levemente ataques de hongos como la roya o el oidio, fácilmente subsanables con fungicidas.
La poda suele limitarse a retirar las ramas que han crecido demasiado. En ocasiones y para favorecer la floración también se realiza una poda ligera en agosto.
Aunque se trate de una de las especies más resistentes que podamos colocar en nuestro jardín, sí se observa que crece mejor en suelos profundos y en los arenosos fértiles.