La Flor de Pascua o Flor de Navidad es utilizada como ornamentación navideña del hogar durante los meses de noviembre a enero.
En realidad es un arbusto que en estado natural puede llegar a los 3 metros de altura. Sus hojas son ovolanceoladas con un par de dientes laterales; sus ramas se encuentran rodeadas por unas hojas modificadas, llamadas brácteas, de color rojo intenso en las variedades más comunes – aunque también pueden ser blancas y rosas – que parecen pétalos de una falsa flor, pero con un alto valor ornamental. Todo en su conjunto da el aspecto de una única y preciosa flor. Se obtiene mediante el cultivo forzado en invernadero en la más absoluta oscuridad, para ofrecer todo su esplendor en la Navidad , única época del año en que se vende.
Es una planta muy delicada y que requiere muchos cuidados. Para su siembra se utilizan esquejes terminales de 6- 8 cm que se plantan en macetas con sustrato poroso -sustrato Asocoa-. Se deben aplicar hormonas para el enraizamiento Hormona H2 de Asocoa. La temperatura debe ser moderada y la humedad, constante para que no se desprendan las brácteas. A la caída de la flor y las hojas no se debe regar y se hará una poda. Necesita mucha luz por lo que, si está en interiores, debe dejarse cerca de la ventana. Alejar de la calefacción y de las corrientes de aire fuertes.
Si quieres intentar conservarla hasta el año siguiente deberás cortar los tallos -dejando de 6 a 8 cm- cuando se hayan caído las hojas. Puedes aprovechar los restos de la poda para intentar reproducir la planta por esquejes, sumergiéndolos en agua templada para eliminar el exceso de savia que al secarse obstruye los vasos. Ten cuidado al manipularla, puesto que es una planta medianamente tóxica que puede provocar irritación de mucosas -por contacto- y trastornos gastrointestinales -por ingestión-.
Después de la poda, trasplántala a otra maceta de mayor tamaño, manteniéndola sin riego hasta que comiencen a brotar nuevas hojas. A partir de este momento, se debe añadir todas las semanas, hasta la floración, Abono Trivalent Bio, se aplica una cucharadita por encima de la tierra y se riega a continuación.
Es muy difícil conseguir que la planta florezca durante las siguientes Navidades, para ello es necesario mantenerla 14 horas al día en absoluta oscuridad los dos o tres meses anteriores a la floración. Esto, normalmente, se hace recubriendo la poinsettia con una bolsa de plástico negra. Cualquier variación en los periodos de oscuridad interrumpirá el proceso de floración.
En cualquier caso, como ya hemos dicho, su cultivo es bastante complicado, por lo que aún siguiendo estas indicaciones es probable que no se consiga sacar la planta adelante. Hay que tener en cuenta que en muchos casos esta planta se comercializa como si fuera un arreglo floral de temporada más que una planta de interior que se pueda conservar durante muchos años.
Originaria de México, era cultivada por los aztecas, que la llamaban cuetlaxochitl, "la flor mortal que fallece y se marchita como todo lo que es puro". Con este nombre, la planta representaba la pureza y servía como recordatorio de los sacrificios de sangre. Pero a parte del efecto decorativo y simbólico, los aztecas utilizaban esta planta con fines medicinales -su savia lechosa servía para tratar fiebres- y estéticos –de las brácteas se extraía un tinte violáceo para los tejidos y cosméticos-.
Por sus colores vivos y su “florecimiento” en Navidad, los padres franciscanos de México la empezaron a utilizar en el siglo XVII para adornar la procesión de la Natividad. Así , del simbolismo de la sangre de los sacrificios aztecas se pasó al simbolismo de la sangre de Cristo.
En 1825 el botánico Joel Robert Poinsett, primer embajador de los EEUU en México, la introdujo en su país. Poco después, el arboricultor Robert Buist la comercializó con el nombre científico Euphorbia pulcherrima –literalmente: la más bella euphorbia-, pero también se conoce en todo el mundo como Poinsettia. |