Clima: Exigen clima cálido o templado, aunque es la especie más resistente al frío si se la compara con los otras acacias. No resiste los fríos extremos en invierno. Los vientos fuertes, que pueden quebrar sus ramas y las heladas resultan muy perjudiciales. La nieve también puede romper sus ramas por el peso.
Suelo: No toleran los suelos muy arcillosos. Prefieren suelos franco-arenosos, ricos en materia orgánica, profundos y permeables.
Riego: Pueden soportar momentos de sequía pero agradece un riego espaciado pero profundo, sobre todo en verano
Poda: No es un árbol que necesite poda, salvo la de formación. Si es necesario sin embargo retirar todas aquellas ramas que molesten desde la base. Podas a media rama producen ramificaciones que puede desequilibrar el árbol
Plantación: Plantar durante el invierno antes de la floración, nunca a raíz desnuda
Multiplicación: Se multiplica por semillas. Raramente por esquejes. A veces se puede cultivar de renuevos que aparecen bajo el árbol.
Abonados: Se debe abonar tres veces al año. Tras la floración se aplica Abono Complejo Supramix. Las raíces de la mimosa se extienden varios metros alrededor del tronco por lo que este abonado se debe realizar al menos bajo toda su copa.
A finales del verano se vuelve a repetir el proceso anterior y al principio del invierno es importante abonar con Abono Floración Líquido para tener una floración importante a principio del año siguiente.